sábado, 8 de febrero de 2014

Trama 1.

Los habitantes de Ohio comenzaban a relajarse. Nada malo parecía estar ocurriendo en el interior de la cúpula. Pero bajaban la guardia demasiado pronto.
   La primera en darse cuenta de que algo no andaba bien fue Sophia. Ocurrió cuando paseaba por las calles en dirección al supermercado para comprar algo de comida. Por la calle se encontró con algunos escaparates de tiendas rotos, pero no les dio importancia, se dijo que allí se daban muchos robos. Pero cuando llegó al quinto cristal hecho trizas comenzó a sospechar. Al girar una esquina que llevaba hacia el supermercado comenzó a escuchar gritos. Aceleró el paso y, cuando se encontró frente a la puerta de la tienda, se detuvo. Un grupo de personas se dedicaba a robar todos los estantes del supermercado, llevándose hasta el último producto de cada balda. Mientras, otro número de personas, jóvenes y adultas, atacaban a los ladrones con sus poderes, impidiendo que se llevasen la comida. Aquello era un verdadero caos. Estaba empezando a darse lo que todos temían que ocurriese. La gente comenzaba a pelearse por la comida porque empezaba a escasear, y nadie quería pasar hambre.
   Sophia corrió, huyendo de allí. Fue hacia la casa de Jack y se lo dijo enseguida. Jack, al escuchar la noticia, se alarmó.
  —Tenemos que detenerles —fue lo primero que dijo él, pero luego se dio cuenta de que no sabía cómo. No podía impedir lo que acababa de desatarse.
   Ambos chicos se lo contaron a sus amigos (Jensen, Chanel, Kath, Willa, Terese, Mikkel, Beth, Bárbara...) y todos llegaron a la misma conclusión: actuar. Pero ninguno sabía cómo hacerlo.
   Después de unas semanas, el grado de gravedad de la situación incrementó. Se habían cometido bastantes asesinatos por la comida. Incluso suicidios. Además, los podres de los chicos habían comenzado a descontrolarse por completo, ahora podían hacer muchas más cosas con ellos... pero no podían controlarlos. Eran más peligrosos que nunca. Bastaba hacerles enfadar un poco para que estallasen. Y el tema de la comida también les afectaba a ellos. Se volvieron más agresivos.
   A día de hoy, han surgido problemas entre ellos. Algunos se odian. Otros simplemente se dedican a esquivarse. Kath es la que seda cuenta de que ellos no pueden seguir sí. De que se supone que tienen que estar más unidos que nunca para superar aquello...
   Willa vacila. Ella quiere conseguir comida como sea, o sino morirá ella y todos los que le importan. Mikkel y Beth también dudan de si unirse a sus amigos o al resto. Jack no tiene claro que hacer. Pero Sophia, Jensen, Kath Chanel y Terese tienen muy claro de que no robarán ni matarán a nadie para conseguir comida.
   ¿Conseguirá Kath convencerles a todos, o algunos llegarán a unirse al grupo de ladrones y asesinos?